La globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG) es una proteína producida por el hígado que se une a la testosterona y al estradiol, controlando la cantidad libre y biológicamente activa. Al impedir el acceso de las hormonas a los tejidos, afecta al consumo de energía, a la composición corporal y al tratamiento de la glucosa, a los factores de riesgo cardiovascular, a la libido y la fertilidad, al estado de ánimo y a la cognición, y al recambio óseo. Como el hígado, la tiroides, la insulina y los esteroides sexuales la regulan, la SHBG es un marcador integral de la salud metabólica y hepática. Los valores bajos suelen reflejar señales fuertes de insulina o andrógenos que inhiben la producción hepática, algo común en la resistencia a la insulina, la adiposidad visceral, el hígado graso o el exceso de andrógenos. En las mujeres, los niveles bajos de SHBG aumentan los andrógenos libres y, a menudo, se presentan con acné, hirsutismo, adelgazamiento del cabello u ovulación irregular; esto es típico del síndrome de ovario poliquístico. En los hombres, la SHBG puede ser baja mientras que la testosterona total tiene un aspecto normal; no obstante, indica una tensión metabólica y un mayor riesgo cardiometabólico. Estar dentro del rango sugiere una capacidad de unión equilibrada, por lo que las hormonas sexuales libres y totales se mantienen estables durante todo el día. Implica la coordinación de las vías del hígado, la tiroides y la insulina, con una función reproductiva, cognitiva y musculoesquelética estable. Para la mayoría de los adultos, una SHBG de rango medio se alinea con el equilibrio fisiológico, aunque los objetivos específicos según la edad y el sexo varían. Los valores altos suelen reflejar señales más fuertes de estrógeno o tiroides, un menor efecto de la insulina o una disfunción hepática avanzada que aumenta la producción de SHBG. En las mujeres, un nivel más alto de SHBG reduce los andrógenos libres y puede estar relacionado con menstruaciones más ligeras o con menos características androgénicas; su nivel aumenta notablemente durante el embarazo. En los hombres, los niveles altos de SHBG pueden reducir la testosterona libre a pesar de los niveles normales, lo que se traduce en fatiga, disminución de la libido, disminución de la masa muscular o baja densidad ósea. Notas: Los estrógenos orales, algunos anticonvulsivos y la hormona tiroidea aumentan la SHBG; los andrógenos, la insulina y la hormona del crecimiento la disminuyen. La SHBG tiende a aumentar con la edad, especialmente en los hombres. Los intervalos de referencia varían según el laboratorio, la edad, el sexo y el embarazo; la enfermedad aguda y el método de ensayo también influyen en los resultados. Es fundamental interpretar la SHBG con la testosterona total y libre, el estradiol, los marcadores tiroideos y los índices metabólicos.